• Lucha la Libre

¡A punta de pistola!

Dos Caras El Hércules Potosino, el que fue junto con su hermano Mil Máscaras embajador de la lucha libre mexicana en el mundo, antes de convertirse en estrella internacional. Trabajo durante algunos meses en un club exclusivo que se encontraba en Insurgentes en la ciudad de México, este centro nocturno era frecuentado por políticos, gente importante de aquella época.

Mil Máscaras y Dos Caras
Mil Máscaras y Dos Caras

El trabajo que realizaba el Hércules Potosino en aquel centro nocturno era vigilar que todo estuviera bajo control, que fueran bien recibidos los clientes y que no hubiera conflictos o escándalos dentro del local.


Todo transcurría con normalidad aquella noche, pero esa noche sería diferente ya que sería la última vez que El Profe Dos Caras pisará aquel centro nocturno.


Un licenciado ya bastante pasado de copas quiso entrar a la fuerza, las reglas del club eran muy claras no podían entrar personas solas al club, era un club sólo para parejas; a pesar de las explicaciones que le dieron al licenciado no parecía entender, hasta que lo acompañaron hasta su coche y arranco el auto.


Una hora había transcurrido, esa hora que parecía como si se congelara el tiempo; en un instante Dos Caras se encontraba encañonado por la espalda y la persona hablo…


- ¿A ver muchachito como que no puedo entrar?

- Sabe, su vida vale apenas los diez pesos de la bala que le tengo destinada… bueno, no vale ni diez centavos... ¿Cómo la ve?


Dos Caras reconoció esa voz de inmediato, era la voz del Licenciado… el campeón se armó de valor y le contesto...


- Usted sabe que yo tengo que cumplir con las normas del club; es mi trabajo, es mi obligación. Pero si gusta pasar puede hacerlo, sólo que me va a permitir que le dé una mesa apartada de la pista y que me haga el favor de dejar su arma en el guardarropa.


Logro convencerlo y entro al club en cuanto entrego la arma en el guardarropa, Dos Caras rápidamente lo tomo de las solapas y lo saco a la calle. Molesto por la situación el gladiador le dio un par de manotazos; lo metió al carro y se regresó al club inmediatamente.


Parecía que la historia había acabado, cuando nuevamente el Licenciado entro al club armado pero ahora acompañado de un par de guaruras. Dos Caras se encontraba cenando al ver esta escena, por su mente paso “Ahora si me truenan” rápidamente los hombres avanzaban hacía donde él estaba; afortunadamente el dueño del club detuvo a los rufianes, les pidió que se retiraran antes de que llamaran a la policía.


Después de aquella noche el Hércules Potosino no volvió aquel lugar.




Con información de la Revista Lucha Libre

El Baúl de los Recuerdos presentado en el Programa de Máscaras y Cabelleras 16 de Marzo del 2020



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